agricultura

Arias garantiza su defensa de la postura española en la PAC

El ministro en una reciente visita a la zona rural

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, aseguraba hace unos días, según publica el portal Agroinformación, que en esta semana el Gobierno tiene que resolver un tema «complicado» sobre la Política Agraria Común (PAC): «la convergencia externa» que promueve el comisario de Agricultura, el rumano Dacian Ciolos, para que «ningún país tenga ayudas por hectárea por debajo del 75 por ciento de la media comunitaria» y que pretende que se traslade a una convergencia «interna» de cada país. Ante esta hipotética situación ha afirmado en Cádiz que ha dicho que «tal disparate» condiciona el voto de España, que «votará en contra y lo llevara al Tribunal, aunque me ahorquen en la plaza publica».

Durante su intervención en la V Escuela de Verano del PP de Cádiz que se desarrolló en Zahara de los Atunes, Arias Cañete ha explicado que tras conseguir el «soporte financiero», ahora hay que ver su aplicación, «una batalla muy dura porque es la primera vez en la Unión Europea que se negocia una PAC teniendo que acordarse entre la Comisión Europea, el Consejo de Ministros y el Parlamento Europeo», asegurando que la discusión está «estancada».

Así, ha recordado que la UE se configuró por «aluvión», redistribuyendo ayudas entre 12 países inicialmente hasta llegar a los 27 actuales, siendo los últimos en llegar los que reciben «menos ayudas por hectárea», y España «menos que Francia, Italia, Alemania o Luxemburgo». Según ha detallado, el comisario europeo «intenta que haya una convergencia externa entre todos los países para que al final del periodo ningún país tenga ayudas por hectárea por debajo del 75 por ciento de la media comunitaria»; lo que origina —según ha dicho— un «tránsito de dinero de unos países a otros que, aunque a España no le perjudica porque está por debajo de la media comunitaria, sí hay muchos países que van a tener que dar dinero para conseguir el equilibrio».

«Lo malo —ha añadido— es que el comisario quiere llevar ese mismo principio a cada país, y aquí es donde se lía la mundial». Ha explicado que de trasladar este principio a España, «subirán las ayudas a los que no lo necesitan, como los cereales, y le quitarán a los regadíos, al tabaco, al algodón o la remolacha. Se lía un modelo Robin Hood a lo bestia absolutamente absurdo», ha enfatizado. Así, ha dicho que «tal disparate» condiciona el voto de España, que «votará en contra y lo llevara al Tribunal, aunque me ahorquen en la plaza publica».

En este sentido, ha indicado a modo de ejemplo que Alemania no tendría problemas con este sistema porque tiene «homogeneidad de cultivo», pero en España coexisten cultivos tropicales, semitropicales, textiles, industriales, olivar, fruta, cereales, hortalizas», por lo que entiende que es un «serio problema que hay que solucionar».

Por otro lado, Arias Cañete ha defendido el papel que juega el sector agroalimentario en España, «octavo país del mundo en exportaciones de productos agrícolas que solo el pasado año generó más de 36.000 millones de euros». Pero, según ha abundado, este sector tiene una «enorme debilidad», la «escasa dimensión empresarial y la falta de concentración empresarial», aludiendo a las 4.000 cooperativas existentes, mientras en Holanda, una sola cooperativa en el sector lácteo factura 9.481 euros, «la mitad que las 4.000 españolas juntas».

Con el objetivo de mejorar la comercialización exterior, el Gobierno, viendo lo anterior, ha puesto en marcha una ley de «integración cooperativa», de forma que puedan ser incentivadas y se creen estructuras comerciales que permitan afrontar la exportación «en condiciones razonables».

En este sentido, ha puesto de manifiesto «otro problema», la compra de estos productos por las grandes cadenas de distribución y, por eso, el Gobierno intentan poner en marcha una ley de la cadena alimentaria que «trate de corregir abusos de la posición dominante que lleva a bajar los precios del sector», ha indicado Cañete.

Paralelamente, según ha agregado, España está poniendo en marcha un plan de internacionalización para «facilitar la entrada de empresas en el exterior buscando sinergias y utilizando el potencial de las embajadas y comunidades autónomas»; además de otro plan de I+D+i para que se conjugue la investigación universitaria con las demandas del sector.

To Top