Campiña

Jacinto Carrasco: «tenemos la mejor agua en muchos kilómetros a la redonda»

La Comunidad de Regantes del Guadalcacín, la actual junta de Gobierno, con su presidente Jacinto Carrasco al frente, está estudiando la posibilidad de establecer un marchamo de calidad en los productos agrícolas, especialmente los hortícolas, que proceden de las tierras de su comunidad.

Ese es uno de los retos a los que se enfrenta Jacinto Carrasco poco más de un año después de asumir la presidencia de esta importante entidad, con afectación directa en mas de 2.400 regantes, comuneros, de nuestra zona; y que desgrana en esta entrevista con Las Noticias del Jerez Rural.

Hablenos de esa idea de destacar sus productos, los productos regados con agua del pantano,…

«Estoy convencido de que es posible vender la calidad del agua del Guadalcacín y de que a los consumidores no les importaría pagar un poco más por un producto de tanta calidad, e incluso lo preferirían. De momento, se trata sólo de una idea que tengo en mente, y que habría que sostener y justificar técnicamente. Se trata de comenzar a rentabilizar ese valor añadido que tenemos, ese agua de calidad, como tienen otras comunidades. Pero ese es un trabajo de todos y para poder hacerlo hace falta un consenso en todas las partes relacionadas con la agricultura en esta zona, hay que creer en lo que tenemos y defenderlo en los mercados».

Otro de los retos a los que se enfrenta este hijo de colonos, nacido en el Majarromaque (José Antonio) que fue pedanía y hoy habitante de La Barca de la Florida, desde su cargo estrenado hace poco más de un año, es la ampliación de la zona regable.

«En la actualidad, la Comunidad de Regantes está compuesta por 2.400 comuneros en 12.000 hectáreas y podría ampliarse en cerca de 2.000 hectáreas más, según el estudio técnico que estamos haciendo. Sería una ampliación justificada y con cabeza, donde técnicamente se pueda, estudiando las numerosas peticiones que tenemos y que superan, con creces, esa superficie.

El primer avance de la empresa que nos está haciendo el estudio ya lo tenemos, sabemos ya algunas zonas donde no va a ser posible, pero esperamos que para final de año tengamos más datos. No sería lineal sino estructurada en torno a zonas concretas, donde se ha pedido y se puede.

Dentro de esa revisión general de la zona regable, estaría también la propuesta de incluir La Greduela en la Comunidad, para que dejen de regar con agua de río, tal y como desean sus agricultores.»

Desde su llegada a la presidencia de la Comunidad, en qué ha centrado sus esfuerzos principalmente.

«El objetivo es poner un poco de orden donde tanto desorden había. Esta junta de gobierno tampoco se plantea grandes retos. Lo que más destaco o lo que más valor tiene para mí es que en la Comunidad se trate a los regantes con el respeto que se merecen todos, por parte del personal asalariado. El regante es el que cuenta.

Una de las cosas que más valoro, para problemas puntuales o para cualquier cosa que se presenta es que me llamen para comentarme sus problemas. Agradezco que me llamen. Ese es el trato cercano que no quiero que se pierda».

Y supongo que también se ha centrado en la gestión del agua, que es a fin de cuentas la principal función de la comunidad,…

«Por supuesto, suministrarle el agua a los comuneros con los criterios del proyecto. Antes era a través de canal, hoy con la modernización ya tenemos que hablar de unas presiones, suministrar agua a pie de parcela con unas presiones, pero en todo esto el gran hándicap es el consumo y ahorrar dentro de las leyes que tienen las grandes redes eléctricas.

Ese ahorro es a veces muy difícil porque las redes primarias, las que dependen de la Secretaría General del Agua son redes que a veces tienen 50 ó 60 años, que están en un estado pésimo, porque esa entidad hace una inversión prácticamente nula para el manteiniemto de estas redes a pesar de que todos los años nos cobra un canon que no reinvierte en el mantenimiento de estas redes, y que a veces ocasionan daños en los agricultores comuneros o en los linderos.

Otra cosa es ya lo que hace la Comunidad de Regantes, que hace todo lo posible por ahorrar. El año pasado, teníamos asignados 74 hm. cúbicos de agua y ahorramos, consumimossólo 54. Es una cantidad muy importante y sin embargo después no tenemos nada a cambio, no hay compensación ni económica ni a la campaña siguiente tenemos garantizado ese plus por el ahorro. Eso sí se debería recompensar y remunerar, Si no, de qué sirve. Además, es muy duro que los agricultores vean que se está perdiendo agua por el mal estado de los canales, ¿con qué fuerza moral después nosotros le podemos pedir que ahorren?

Una de las decisiones más complicadas que tuvimos que tomar para el final de la campaña pasada fue la de no dar agua por gravedad.  No podemos seguir soportando los gastos de mantener las dos formas de riego. Por el riego por gravedad hay grandes pérdidas de agua a final de campaña».

Este año han tenido que acudir a los riegos de emergencia.

«Sí, al final, en torno a febrero, la secretaría del agua nos aprobó los riegos de emergencia. Se ha regado remolacha, algodón, algo de olivar también. Aquellos que han podido y han decidido dar estos riegos de emergencia, lo que hacen es crear riqueza para la zona, no para ellos solamente sino para toda la zona,…. Si la azucarera moltura más, el camionero dará más portes,….se mueve la economía de la zona y todos salen ganando».

Qué otros retos tienen por delante,…

«El gran problema de la modernización, es que es una obra que tenía que haber costado sobre 47 millones de euros  y ha terminado costando sobre 75. Eso significa que cuando llegamos,  había una deuda con la Secretaría General del Agua de pagos de los años 2007 y 2008. No eran recibos que no se les hubiesen presentado a los comuneros, los comuneros habían pagado esos recibos, pero la Comunidad de Regantes había desviado ese dinero para pagar parte de las obras de modernización,… Total, que ha habido que firmar un convenio de pago a cinco años para hacer frente a esa deuda que nos hemos encontrado. A los comuneros era un canon que ya se hes había pasado al cobro, con lo cual no se les podía cobrar de nuevo ni se les podía pedir más esfuerzo.

Otra de las cuestiones con las que nos encontramos es que en mayo de 2011 terminó la garantía dada por Sacyr por las obras y nos hemos encontrado una obra construidas con muy mala calidad de materiales. La calderería no es de la calidad que marcaba la obra, los tornillos que están metidos en tierra desde hace 3 ó 4 años, no paran de pudrirse. Estamos comenzando las reparaciones y soportando estos costes que se le van a reclamar a Seiasa. Nuestro objetivo es que se cambie toda la calderería y la tornillería y apostamos por el polietileno, que es un material muy duradero».

Nos despedimos de Jacinto Carrasco en su despacho del edificio de la Comunidad de Regantes, ubicado en el Parque Tecnológico Agroindustrial, ubicado en las inmediaciones de Guadalcacín. Un despacho que ocupará al menos de momento durante los próximos casi tres años, a pesar de que asegura que «donde más a gusto me encuentro es en el campo».

 

 

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